Desde su origen, la UTN ha venido implementando un modelo de gestión basado en la perspectiva social, su creación misma fue inspirada en la necesidad de los pueblos del norte del país que demandaban la urgente necesidad de contar con un centro de estudios superior que forme profesionales científica y técnicamente capacitados para dar respuestas profesionales a sus necesidades de desarrollo y de solución a los problemas socio económicos y culturales que habían estado relegados históricamente.

Cultura - UTN

Cultura – UTN

Por ello, esta universidad nació sobre la base de principios humanistas que, paralelamente a sus modelo educativo y pedagógico, implementó fundamentos humanistas como el de formar profesionales con un fuerte Compromiso Social, con sólidas bases democráticas, aptos para comprender y aceptar la pluralidad cultural, practicar la tolerancia y la intelectualidad, cultivar la inteligencia crítica y ser entes éticos por excelencia, aptitud que significa pensar y actuar en función de los procesos de transformación que conduzcan a la construcción de una sociedad equitativa, justa y de una patria libre y soberana. Fomentar en los estudiantes, docentes y trabajadores el amor por el conocimiento para que exista en cada uno una constante actitud hacia el aprendizaje en función del servicio a la sociedad y de la defensa y desarrollo sustentable de la naturaleza.

Bajo el concepto de que los conocimientos aislados de valores no son suficientes para la formación de seres humanos integrales, simultáneamente a los procesos de mejoramiento creciente de la calidad académica ha fomentado en todos los universitarios los valores de honestidad y transparencia, el respeto mutuo, la práctica de la justicia y el sentido de responsabilidad. Se esfuerza cada día por la formación de estudiantes autónomos y creativos, con disposición para emprender proyectos con perseverancia y sentido de solidaridad, con profundo amor al país pero dentro de una visión al mismo tiempo ecuménica y universal.

Por ello, la UTN no se ha anclado en ninguno de los modelos clásicos de gestión, sino que, tomando lo mejor de cada uno de ellos ha desarrollado en las áreas en las que sean pertinentes, sistemas en los que se privilegian los procesos unas veces, pero en otras, donde se valoran las competencias o los indicadores relevantes, o componentes del modelo socio-crítico, especialmente en su gestión educativa y pedagógica, todos estos como insumos de lo que la UTN denomina su Modelo Humanista que en síntesis “sirve para promover el desarrollo humano” y la construcción de una cultura alternativa… un modelo liberador al servicio del hombre… que pretende formar seres íntegros, capacitados en las áreas de su especialización… hombres y mujeres críticos, dinámicos actores comprometidos con el cambio social.

Este modelo se halla explícito tanto en sus planes de desarrollo estratégico, como en su misión y visión, así como en la parte filosófica de los informes de la primera autoridad, el mismo que se halla condensado en el documento “La UTN, ¿hacia dónde va?” editado por la universidad en Octubre del año 2009.

Este modelo de gestión guarda sindéresis con los demás elementos del Sistema de Gestión de la UTN, tanto con el marco legal vigente constituido por los mandatos constitucionales, como por sus leyes pertinentes en los que nuestra academia se ha basado para formular su Estatuto Orgánico y su reglamento interno. Con estos fundamentos se ha desarrollado el Plan Estratégico Quinquenal del que se han desprendido todos los programas académicos y de investigación, los administrativos y los que tienen que ver con su programa de Vinculación con la Comunidad.