Num.10-2018 | Un viaje a la Antártida

Un viaje a la Antártida: Hongos acuáticos de los cuerpos de agua dulce en la Isla Dee

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Reporte por: Sania Ortega-Andrade

Sania Ortega
La Antártida
smortega@utn.edu.ec

Antártida

Estación Científica Ecuatoriana Pedro Vicente Maldonado. Foto: Tania Oña.

El continente Antártico constituye una de las ocho zonas ecológicas más grandes e importantes del mundo, es considerado patrimonio natural de la humanidad. El sitio de investigación corresponde al archipiélago de las islas Shetland del sur donde se encuentra ubicada la estación Ecuatoriana Pedro Vicente Maldonado, cerca de su área de influencia se encuentra la Isla Dee.

Esta región presenta condiciones climáticas menos extremas si se comparan con la denominada Antártida continental. Sus escenarios únicas han hecho posible un trabajo evolutivo sorprendente, se conoce que los deshielos ocurridos evidencian restos de antiguos ecosistemas, la presencia de importantes sistemas lacustres y la manifestación del crecimiento de líquenes, sin embargo; los datos sobre diversidad de hongos en los sistemas acuáticos son casi inexistentes en esta zona.

Cuerpos de agua dulce en Isla Dee, archipiélago de las islas Shetland del sur.

El estudio de los hongos acuáticos permite evaluar el estado de los ecosistemas y de las especies que se desarrollan en él, siendo un aspecto muy importante su detección como mecanismo para la conservación ambiental. Actualmente se ha venido estudiando hongos acuáticos de otros continentes, sin embargo, es importante reconocer las diferencias evolutivas entre estos organismos, no solo para compararlos, sino también, que sea el punto de partida para estudiar su uso potencial en procesos de biorremediación, en la salud, y ambiente. Por lo pronto esta investigación proporcionará un registro de la diversidad biológica y genética de hongos acuáticos, a su vez un análisis de cuáles de ellos están afectando a la distribución de otras especies antárticas, con ello establecer semejanzas o diferencias con las especies de Ecuador y el mundo y su importancia ecológica.

Microorganismos en Isla Dee

La necesidad de conocer este maravilloso y desafiante ecosistema esta ligada a su importancia de tener todo el conocimiento necesario, para explotar sin necesidad de acabar con él. Para ello se diseñaron métodos de muestreo no invasivos para la colecta de muestras. Para capturar y fomentar el crecimiento del hongo que no se ve, se colecta agua de distintos lugares de la Isla Dee y se deja caer un grano de arroz o cañamón que actúa como cebo. Al paso de unos días y a temperatura ambiente (23°C) se observa el crecimiento de una estructura algodonosa alrededor del cebo (micelio). Luego de ello se realiza el aislamiento en medio de cultivo nutritivo donde finalmente podemos observar su crecimiento.

Se colecta agua y posteriormente se observa el crecimiento de una estructura algodonosa, se desinfecta y se coloca en medios de cultivo específico para finalmente observarlos.

Este proceso parece ser tan fácil sin embargo existen relaciones muy fuertes entre algunos microorganismos como hongos y bacterias, por otro lado, puede que nuestros cultivos tengan altos niveles de contaminación y será necesario usar antibióticos para evitar el crecimiento de bacterias que pueden convertirse en un problema. Cuando se desee conseguir el aislamiento solo de nuestros hongos objeto de estudio resulta todo un desafío lograrlo, para ello es necesario repetir una y otra.

Para concluir con nuestro afán de responder a la pregunta ¿qué son?, pasamos al proceso de identificación, es importante verificar el crecimiento en distintas temperaturas si existe dificultad en visualizar su desarrollo. Los hongos crecen a -4° -28°C y en la Antártida pues son mucho más extremófilos. Se realiza la identificación morfológica mediante la observación de estructuras celulares específicas, para ello, se usan claves taxonómicas, con el fin de contrastar y validar las pruebas, se usan análisis moleculares.

Principales personajes

Gracias a la gestión del Instituto Antártico Ecuatoriano (INAE), la Armada del Ecuador y sobre todo al equipo de investigadores de DIGEIM FUNDEMAR en especial a Tania Oña de la Universidad Técnica del Norte, Gustavo Guerrero y Miguel Gualoto de la Universidad de las Américas, este proyecto se ejecuta en el Continente blanco.

En la campaña XII de la expedición a la Antártida se desea estandarizar los protocolos para la toma y manejo de muestras en el mismo lugar, este aspecto es fundamental porque garantiza la llegada óptima de las muestras para su posterior tratamiento en Ecuador. Los resultados logrados en estudios en paralelo en otros ecosistemas de Ecuador continental demuestran la importancia del estudio de hongos acuáticos como bioindicadores ecológicos, por otro lado, algunos de ellos ocasionan problemas al ser parásitos de otras especies. Por ello es necesario identificar y describir a cada hongo encontrado y con ello contribuir al estudio de los ecosistemas acuáticos.

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Num.10-2018 | Parque Bambú le apuesta al «4 POR 1000»

¡Despierta antes de que sea demasiado tarde!

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Reporte por: Sania Ortega-Andrade

Piet Sabbe
Parque Bambú
vetiver.ecuador@gmail.com

El Parque Bambú se ubica en El Limonal, km 108,5 ví­a San Lorenzo – Ibarra. Desde hace 20 años a través del trabajo de Piet Sabbe, ingeniero mecánico y activista belga, le ha apostado a la conservación y regeneración de una zona altamente degradada en aquél entonces. Ahora su lucha y la de Parque Bambú es educar, transferir su conocimiento y sumar esfuerzos para unir a todos los actores voluntarios del sector público y privado en la iniciativa internacional «4 por 1000». La propuesta nace en el 2015 durante la COP 21 en Francia. Esta revolucionaria iniciativa busca demostrar que los suelos agrícolas y su rica diversidad, pueden desempeñar un papel determinante para la seguridad alimentaria y contrarrestar el cambio climático. El rescate de conocimiento ancestral, la consolidación y documentación de la información científica, permitirá establecer acciones concretas sobre el almacenamiento de carbono en los suelos y el tipo de prácticas para lograrlo. Cada miembro será el responsable de generar estrategias y sumar esfuerzos que aporten a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Apostarle al desarrollo sostenible es tarea de todos, necesitamos producir y vivir en armonía con el ecosistema.


Parque Bambú le apuesta al «4 POR 1000»

A pocos minutos de la ciudad de Ibarra en un pequeño pueblo llamado Limonal se encuentra un parque, que refiere su nombre a la especie más dominante el “Bambú”. Su origen data de 1995, ya son 20 años dice su dueño Piet Sabbe, un belga que se enamoró de este paisaje subtropical en las estribaciones occidentales de los Andes. Se enamoró tanto que desde entonces le apostó a la restauración y aquella finca abandonada, quemada y abandonada, quemada y erosionada ahora se ha convertido en un espacio dedicado a la conservación, educación y principal activista de la zona frente al cambio climático.

La lucha por la recuperación fue un trabajo emprendido por estudiantes, voluntarios, habitantes locales y el estudio de varias técnicas amigables con el ambiente para lograr una restauración ecológica exitosa.

A pesar de ser un ingeniero mecánico, sin ningún conocimiento profesional sobre restauración y agroecología, diseñó su propiedad según las reglas de la permacultura y encontró su inspiración en ejemplos de agroforestería y agroecología en fincas con la misma filosofía en otras partes de Ecuador y del mundo. Paulatinamente, el arduo trabajo colaborativo generó grandes resultados: hoy en día la finca es una isla de abundante vegetación que se bautizó con el nombre de ¨Parque Bambú¨.

 Parque Bambú

Caminar por los senderos del Parque Bambú, acoge al visitante, turista o amante de la naturaleza a un mundo donde los problemas urbanos parecen no existir. Y es justamente eso lo que motivó a su creador cuando se encontró con un panorama desolador. La dinámica del ecosistema y sus especies de flora y fauna rescatan la belleza natural del sitio.

En 1995 un terreno erosionado y quemado, en 2018 Parque Bambú un bosque restaurado.
http://parquebambuecuador.blogspot.com/p/blog-page.html

El uso de especies frutales, árboles, bambú y sobre todo vetiver (Chrysopogon zizanioides), a lo largo del Río Guallupe dan refugio a muchas especies de fauna. El vetiver no es una planta productiva, sin embargo, ha sido la especie principal para combatir la erosión del suelo y ayudar a su conservación.

Chrysopogon zizanioides

« 4 por 1000 »

Antes de hablar de la iniciativa 4 por mil, es necesario reflexionar sobre nuestra forma de alimentarnos, las consecuencias de esa alimentación y más allá de ello que papel juego frente al cambio climático: ¿existe? ¿es un invento? Todos estos cuestionamientos se fundamentan en las consecuencias devastadoras que ahora vivimos, nuestro paso por el mundo como especie humana ha sido tan corto, pero lamentablemente deja una huella imborrable en el tiempo.

Piet en uno de sus artículos sobre agricultura, alimentación y cambio climático menciona que: el sector alimentario, al igual que el transporte y el sector energético, es una gran parte del panorama del cambio climático. Pero, el sistema alimentario, en comparación con el transporte y la energía, es diferente en muchos

aspectos. Primero, no solo tiene el potencial de reducir su huella de carbono, con una administración cuidadosa, sino que puede ayudar a resolver el problema. El segundo punto y la diferencia es: si no se aborda el cambio climático, la agricultura se verá afectada mucho más profundamente que cualquiera de esos otros sectores. ¿Por qué? bueno, porque la agricultura es mucho más sensible a los cambios climáticos, como todos sabemos, y por supuesto, es mucho más importante para nuestra supervivencia.

Hasta hace poco los científicos asumieron que un aumento en el CO2 atmosférico sería en realidad una bonanza para la agricultura, ya que las plantas aman el CO2, eso es lo que comen. Y cuando se probó esta suposición en circunstancias controladas, como un invernadero, parecía ser cierto. Se podía estimular el crecimiento con más CO2. Pero el último informe del IPCC (el Panel Internacional del Cambio Climático) sugirió que esto en realidad no es correcto. El CO2 adicional NO estimula el crecimiento por el contrario según la IPCC provocaría el 2% de pérdida de rendimiento por cada década.

Gran parte de la crisis alimentaria en 2008, aunque no en su totalidad, se puede atribuir a eventos climáticos vinculados al cambio climático. Y aún más alarmante, la calidad nutricional de los alimentos que cultivamos sufrirá bajo el cambio climático. De hecho, ya está sucediendo. Estudios recientes han encontrado que, si los niveles de CO2 aumentan en la atmósfera, los cultivos producen más carbohidratos y menos de otros nutrientes, y micronutrientes en particular. Entonces, entre otras cosas, el cambio climático podría exacerbar la creciente carga de enfermedades crónicas relacionadas con la dieta.

La agricultura tiene el potencial, no solo para mitigar su impacto en el clima, sino ayudar a reducir una parte significativa del impacto que todos nosotros en todos los sectores hemos causado en el clima. Un tercio del carbono que los humanos hemos agregado a la atmósfera solía estar en el suelo. No estoy hablando de combustibles fósiles ahora. Solo estoy hablando del carbono del suelo. A primera vista, parece un hecho deprimente, pero en realidad es increíblemente esperanzador. Si continúa preguntando: “¿Cómo llegó originalmente a la atmósfera?”, Y ¿cómo se puede volver a introducir en el suelo? Bueno, aquí está la receta.

Cuando alzamos un trozo de pasto de un suelo orgánico, observamos que la tierra es negra. Este color negro indica el carbono, el carbono del suelo. Ahora, ¿cómo llegó allí? Así es como se construye el suelo en todo el mundo. Es un proceso increíble. Hay un par de formas, pero la forma principal es que todas estas plantas toman CO2 del aire, el O2 se separa y se envía de vuelta a la atmósfera, y toman el carbono y lo usan para construir azúcares, algunos de los cuales se utilizan para construir la misma textura de la planta y sus raíces. Pero el 40% de los cuales desciende (en estado líquido) a las raíces y se lixivia al suelo. ¿Por qué?

Porque están alimentando microorganismos. Están atrayendo microorganismos a su rizosfera, la región que rodea las raíces. Lo hacen porque esos microbios los alimentan, intercambian azúcar (carbono líquido – polisacáridos) por los nutrientes y minerales que suministran el micelio y otros microbios. Este carbono líquido se transforma luego en carbono estable y HUMUS. El proceso de hacer humus a partir de carbono líquido (y cualquier materia orgánica como desperdicios de cocina, hojas secas, rastrojos, estiércol, etc.) se produce en dos etapas. El primer paso se llama Catabólico: con la ayuda de los hongos del suelo, muchos microorganismos descomponen la materia orgánica en el plasma del suelo. El segundo paso es un proceso Anabólico en el que el plasma se transforma en humus estable, el tejido de una nueva vida.

El verdadero propósito de la agricultura es reciclar la vida, capturar el factor de vida de la descomposición del material orgánico y canalizarlo hacia nuevas plantas en crecimiento. Y podemos cultivar para maximizar ese proceso.

Pero entonces que tiene que ver todo esto con la iniciativa « 4 por 1000 », pues justamente el trabajo mancomunado de todo el mundo iniciando por nuestros hábitos cotidianos hasta el manejo y adecuación de tecnología en la agricultura pueden ayudar a mitigar el cambio climático y heredar un ambiente sano para las futuras generaciones.

Uno de los objetivos principales de la propuesta es aumentar o capturar la cantidad de carbono en los suelos, con ello, contribuir a la seguridad alimentaria y a largo plazo limitar el incremento de la temperatura en el planeta. Una propuesta alentadora frente a un problema global. La desertificación y abandono de los suelos que antes eran cultivables, a largo plazo nuestra capacidad para alimentar a 9,800 millones de humanos será nula.

Actualmente existen 570 millones de granjas en el mundo y más de 3,000 millones de personas viviendo en zonas rurales, quienes podrían implementar estas prácticas. A través de este medio es importante hacer un llamado al cambio, romper los paradigmas anteriores y anclar nuestros pensamientos en la calidad de vida. Pensar en los hijos que tendremos y la calidad de vida que tendrán nos permitirá no perdernos en este largo camino.

Para más información visite:

http://www.bospas.org/

http://www.quericoes.org/

https://www.4p1000.org/es

http://parquebambuecuador.blogspot.com/p/blog-page.html

 

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Num.10-2018 | Un enemigo mortal

Efecto de los plásticos y microplásticos.

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Reporte por: Valeria Olmedo Galarza
Facultad de Ingeniería en Ciencias Agropecuarias y ambientales.
volmedo@utn.edu.ec

Los primeros indicios de la creación del plástico se remontan a 1860 cuando John Wesley desarrolla el celuloide usando materiales naturales y sintéticos. Pasaron casi 50 años para que Leo Henrik Baekeland elabore la baquelita, el primer plástico completamente sintético que da origen a lo que se denominó como la “era del plástico”. A partir de entonces fueron numerosas las investigaciones realizadas que desarrollaron una mayor variedad de polímeros, que han sustituido a otros materiales en el entorno doméstico, industrial, comercial e incluso científico.


Un enemigo mortal: efecto de los plásticos y microplásticos.

Imagen tomada del vídeo compartido por el buceador Rich Horner en la isla hondureña de Roatán hasta Bali, en concreto hasta Manta Point.
https://ecoinventos.com/bali-aterrador-mar-de-plastico-y-poliestireno/

 

Islas de plástico 

La característica de resistencia a la degradación biológica y ambiental del plástico, que fuera una de las cualidades más apreciables en un principio, irónicamente es uno de los mayores problemas ambientales en nuestra época. El consumismo junto con escasa o nula educación ecológica han dado lugar al incremento de desechos plásticos que, de una u otra manera terminan contaminando ríos, lagos, mares y océanos. La cantidad de basura marina que ingresa a las aguas se ha estimado entre 6 y 8 toneladas anuales (UNEP, 2009; Jambeck et al., 2015), de las cuales, de acuerdo con Deudero y Alomar (2015) alrededor del 80 % corresponden a plásticos.

La producción de plástico era de aproximadamente 2 millones de toneladas (MT) en los años 50, incrementándose a 381 MT para el 2015, por lo que se calcula que se han producido 8300 MT (Jambeck et al.,Imagen tomada del vídeo compartido por el buceador Rich Horner en la isla hondureña de Roatán hasta Bali, en concreto hasta 2015) lo que representa más de 1MT por habitante del planeta. De esta cantidad, se estima que el 30% sigue en uso y de las 6000 MT restantes apenas el 9% se ha reciclado, el 12% se ha incinerado y el resto ha sido arrojado a vertederos o al ambiente.

En los principales giros subtropicales de los hemisferios norte y sur en los océanos atlántico, pacífico e índico se han detectado grandes acumulaciones de plásticos a las que se les ha llamado “islas de plástico” (Eriksen et al., 2014). En meses recientes, un grupo de investigadores dedicados al estudio de la contaminación por plásticos en los mares del mundo (ALGALITA) ha encontrado una acumulación flotante de residuos de aproximadamente 2 millones de kilómetros cuadrados cerca de las costas de Chile y Perú a la que han denominado “el parche de basura”. La ONU estima que aproximadamente cada 2.6 kilómetros cuadrados de océano hay 46.000 piezas de plástico de varios tamaños.

Una foca atrapada y muerta como consecuencia de las basuras marinas.
Autora: Nina Kristin Nilsen/Marine Photobank Fuente: (Rojo-Nieto y Mototo, 2017)

Efecto mortal en la fauna.

Estudios en aves, usadas como vector para determinar el contenido de basura marina, revelaron que los residuos, principalmente plásticos, ingeridos por estos animales a lo largo de dos décadas (de los 70 a los 90) ha ido cambiando, de partículas pequeñas (pellets) a utensilios y desechos más grandes (Vlietstra y Parga, 2002). La preocupación se incrementa debido a la persistencia de los residuos plásticos, encontrados en las costas, mar abierto, fondo marino, cañones submarinos y hasta en estrechos de los mares del ártico (Bergman et al., 2016).

Autora: Claire Fackler, NOAA National Marine Sanctuaries/ Marine Photobank
Fuente: (Rojo-Nieto y Mototo, 2017

Los desechos plásticos sometidos a la intemperie y los rayos UV causan su fragmentación en partículas, originando a lo que se ha denominado como microplásticos, fracciones de menos de 5 mm, que pueden ser ingeridas incluso por pequeños invertebrados (Goldstein y Goodwin, 2013). Su tamaño también hace que estos desechos sean imposibles de rastrear hasta su origen y que sean extremadamente difíciles de eliminar de entornos en mar abierto, lo que sugiere que las estrategias de mitigación más efectivas deben ser las de reducir las entradas.

Entre las propuestas para reducir el impacto del uso de plásticos se planteó la creación de bolsas biodegradables, sin embargo, se ha demostrado que su efecto de degradación induce cambios en el ecosistema como la reducción de especies de invertebrados, aumento de sales de amonio y disminución del potencial redox, entre otros (Green et al., 2015).

La abundancia y persistencia de los plásticos conducen a riesgos para la salud del ser humano debidas a la exposición a sustancias químicas, que bien están presentes en la composición o han sido absorbidos en el medio marino (Rochman, 2015).

En el caso de las especies marinas, son cada vez mayores las imágenes captadas tanto por investigadores, naturalistas, fotógrafos y/o turistas que nos muestran los efectos letales del plástico debido a su ingestión o atrapamiento con distintos elementos (Barreiros, J. P., & Raykov, V. S., 2014; Baulch, S., & Perry, C. 2014; Santos, 2015). Además, puede ocasionar la proliferación de especies invasoras, haciendo de este un problema mayor, sobre todo en ecosistemas delicados y amenazados por el calentamiento global como son las regiones polares.

Por otra parte, hay quienes hablan de la adaptación natural y evolución de las especies debidas a los cambios ambientales (pH, CO2, carbonatos, salinidad, temperatura, etc.) sin embargo los plásticos son sustancias que están entre nosotros desde hace aproximadamente 100 años, por lo tanto, las respuestas evolutivas de adaptación a estos materiales aún no se han producido, y el ritmo acelerado de crecimiento que tienen, es posible que no se den (Deudero y Alomar, 2015).

Una cría de albatros con el estómago lleno de plástico en el Atolon Kure, en el Monumento nacional marino Papahānaumokuākea, en Hawaii. Un estudio reciente centrado en albatros, petreles y pardelas, demostró como estas ingieren plástico atraídas por su olor. El 60% de las especies de albatros están afectadas por la ingestión de plástico.

Pequeñas acciones frente al impacto: “el mejor plástico, es el que no se usa”

Entre las estrategias para disminuir la polución debida al plástico se planteó la iniciativa de las 3 R’s (Reducir, Reutilizar, Reciclar), lanzada durante la Cumbre del G8 en junio de 2004 por el Primer Ministro del Japón, Koizumi Junichiro, que busca construir una sociedad orientada hacia el reciclaje. Un año después se discutió en la asamblea de naciones la forma de implementar internacionalmente estos principios, sin embargo, 13 años después, la producción de plásticos lejos de disminuir va en aumento e incluso, son cada vez más los productos que se comercializan empacados, cayendo incluso en absurdos como, por ejemplo: el retirar la protección natural de ciertas frutas para envasarlas en materiales que, además, son de un solo uso.

Sumado a la falta de educación y conciencia ambiental en la población está también el poder económico y político de las empresas fabricantes de envases plásticos que cada día fomentan el consumismo y descartan iniciativas de cambio. Ejemplo de esto es el caso reciente de San Pedro La Laguna, Sololá en Guatemala que, para proteger el lago Atitlán que había sido convertido en vertedero de desechos, toman la decisión de prohibir el uso de sorbetes, poliestireno expandido y bolsas plásticas, sin embargo, las asociaciones relacionadas con la producción de plásticos han argumentado que se trata de una medida ambigua y presentaron un recurso de inconstitucionalidad, a pesar de que la población en general apoya la medida.

Existen otras acciones tomadas en lugares como, Los Ángeles, México D.F., Hawaii, Río Grande en Argentina, Ruanda, Mauritania, que desde el año 2012, han restringido o prohibido el uso de bolsas plásticas. En Francia, se ha promulgado una ley para que a partir del año 2020 toda la vajilla desechable sea fabricada con un 50% de material biológico.

En diciembre del 2015 la Comisión Europea aprobó algunas medidas con plazos específicos que desarrollen estrategias de diseño ecológico, reparabilidad, durabilidad y reciclaje, además de la eficiencia energética. Incluyeron la prevención y medidas de mitigación en los planes de gestión de residuos. Incentivar económicamente el uso de materiales reciclados, así como a los productores que pongan en el mercado productos más ecológicos. Reducir la basura marina en un 30% para el 2020, entre otras (Rojo-Nieto y Mototo, 2017).

Actualmente, se vuelve necesario que todas las naciones adoptemos medidas similares para llegar a soluciones reales. Además, poner a trabajar la creatividad y el emprendimiento tomando como ejemplo, iniciativas de algunas empresas que fabrican y comercializan productos completamente biodegradables y que a largo plazo serán soluciones más sostenibles. Finalmente, no está de más, recordar que el mejor plástico, es el que no se usa y que la sociedad de consumo, por medio del marketing y la publicidad tienen como objetivo generar la insatisfacción crónica continua que hace que acumulemos objetos sin fin, para mantener el engranaje de la máquina del mercado sin límites.

Bibliografía

Barreiros, J. P., & Raykov, V. S., 2014. Lethal lesions and amputation caused by plastic debris and fishing gear on the loggerhead turtle Caretta caretta (Linnaeus 1758). Three case reports from Terceira Island, Azores (NE Atlantic). Marine Pollution Bulletin, 86, 518–522

Baulch, S., & Perry, C. 2014. Evaluating the impacts of marine debris on cetaceans. Marine Pollution Bulletin, 80, 210–221.

Bergmann, M., Sandhop, N., Schewe, I., D’Hert D., 2016. Observations of floating anthropogenic litter in the Barents Sea and Fram Strait, Arctic. Polar Biol 39: 553.

Deudero, S. & Alomar, C. 2015. Mediterranean marine biodiversity under threat: Reviewing influence of marine litter on species. Marine Pollution Bulletin, 98, 58-68.

Eriksen, M., Lebreton, L.C.M., Carson, H.S., Thiel, M., Moore, C.J., Borerro, J.C., Galgani, F., Ryan, P.G., Reisser, J. 2014. Plastic Pollution in the World’s Oceans: More than 5 Trillion Plastic Pieces Weighing over 250,000 Tons Afloat at Sea. PLoS ONE 9 (12), e111913. http://dx.doi.org/0.1371/journal.pone.0111913.

Green D. S., Boots B., Blockley D.J., Rocha C., Thompson R., 2015. Impacts of Discarded Plastic Bags on Marine Assemblages and Ecosystem Functioning. Environ. Sci. Technol. 49, 5380−5389.

Goldstein, M. C. Goodwin, D. S. 2013. Gooseneck barnacles (Lepas spp.) ingest microplastic debris in the North Pacific Subtropical Gyre. PeerJ 1, e184.

Jambeck, J. R., Geyer, R., Wilcox, C., Siegler, T. R., Perryman, M., Andrady, A., Narayan, R., Law, K.L. 2015. Plastic waste inputs from land into the ocean. Science, 347, 768–771.

Rochman, C. M., 2015. The complex mixture, fate and toxicity of chemicals associated with plastic debris in the marine environment. In M. Bergmann., L. Gutow., & M. Klages (Eds.), Marine anthropogenic litter (pp. 117–140). Berlin: Springer.

Rojo-Nieto, E. & Montoto, T. 2017. Basuras marinas, plasticos y microplasticos: origenes, impactos y consecuencias de una amenaza global. Area de Medio Marino de Ecologistas en acción.

Santos, R.G., Andrades, R., Boldrini, M.A., Martins, A.S., 2015. Debris ingestion by juvenile marine turtles: an underestimated problem. Mar. Pollut. Bull. 93, 37–43.

UNEP, 2009. Marine Litter: A Global Challenge. United Nations Environment Program – Nairobi, 232pp. 7.

Vlietstra, L.S., Parga, J.a., 2002. Long-termchanges in the type, but not amount, of ingested plastic particles in short-tailed shearwaters in the southeastern Bering Sea. Mar. Pollut. Bull. 44, 945–955.

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Num.10-2018 | Especies en extinción

“Ecuador megadiverso en peligro”.

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Reporte por: Valeria Olmedo Galarza
Ingeniería en Biotecnología
volmedo@utn.edu.ec

La extinción de especies no es un proceso nuevo en el planeta, los cambios geológicos, geográficos, climáticos a lo largo de millones de años han causado grandes alteraciones en la vida, con la desaparición de linajes y el surgimiento de nuevos géneros. Sin embargo, no es un secreto que hoy en día es cada vez mayor la cantidad de variedades que han desaparecido y las que se encuentran amenazadas, de hecho, varias investigaciones han encontrado que la tasa de extinción es entre 1000 y 10.000 veces más rápida que el natural esperado. La diferencia con las extinciones masivas conocidas anteriormente es que en esta ocasión las causas apuntan a un factor común, el humano.


Perdida de la biodiversidad.

La lista de especies amenazadas conocidas se encuentra en alrededor de 17.000 y entre las actividades que ocasionan la extinción están: la deforestación, expansión de la frontera agrícola, conversión de llanuras tropicales en espacios para ganado, destrucción de arrecifes de coral, construcción de caminos y represas, contaminación, introducción de especies ajenas, el cambio climático, enfermedades. Cuando un hábitat natural se fragmenta, las poblaciones se dispersan disminuyendo la diversidad genética y haciendo insostenible el sistema ecológico.

La principal consecuencia de la extinción de especies es la pérdida en la llamada biodiversidad que por una parte es el fruto del trabajo de millones de años de la naturaleza, así que su valor es incalculable e irremplazable. Por otra, el funcionamiento correcto del sistema está garantizado gracias a los seres que lo forman, junto con el medio en el que viven y al que contribuyen para su supervivencia con funciones como la regulación de ciclos de nutrientes y agua, formación y retención de suelos, resistencia contra especies invasoras, polinización de plantas, regulación del clima, así como control de plagas y contaminación. Es claro que la biodiversidad es significativa tanto para los seres humanos, como para la vida del planeta. Nos provee de bienes tan necesarios como el alimento o el oxígeno, proporciona materias primas que favorecen el desarrollo económico, produce energía que utilizamos como combustible, es el origen de algunos medicamentos e incluso (no menos importante) es lo que llena de colores y belleza nuestro alrededor.

Anfibios en peligro de extinción
https://goo.gl/ExMo1P

La localización del Ecuador en zona tropical y su particular topografía da origen a regiones naturales y a una variedad de pisos climáticos que permiten un prolífico desarrollo de especies. Con apenas el 0,2% de la superficie terrestre se encuentran concentrados alrededor de 21000 especies de plantas vasculares -helechos, gimnospermas y angiospermas (11% del total mundial) 1600 de aves (16%), 460 de anfibios y 405 de reptiles (7,5%), 382 de mamíferos (8,5%), 750 de peces de agua dulce (6%). Ecuador está entre los 20 países Megadiversos del Mundo. La sistematización y catalogación de su biodiversidad, es algo que tiene trabajando incesantemente a científicos nacionales y extranjeros, en un camino desfavorable por el peligro de extinción.

Breves datos de las especies amenazadas en Ecuador.

De acuerdo con el Libro Rojo de las Plantas endémicas en el Ecuador (2012) publicado por la botánica del herbario de la Universidad Católica del Ecuador, Susana León, de la flora existente en el país, 4500 especies son endémicas. Del total de plantas, 3508 están bajo categoría de amenaza. De éstas, el 46% son vulnerables, el 24% están en peligro y el 8% están en peligro crítico de extinción.

En lo que respecta a los peces, hay veda para 17 especies, debido a que se encuentran en extinción, según el Instituto Nacional de Pesca. Sin embargo, de

acuerdo con la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), en su lista roja del 2014 presenta las siguientes especies amenazadas: 52 de peces, 48 de moluscos, 17 de otros invertebrados.

La UICN en el mismo reporte denuncia 174 especies de anfibios amenazados, de las cuales 13 se encuentran en peligro crítico y 9 posiblemente extintas. Sin embargo, hace aproximadamente un año, dos especies, el jambato negro de páramo y Atelopus nanay, fueron redescubiertas y se trabaja en la reproducción ex situ para intentar una reintroducción a su hábitat.

En un estudio realizado por de la Universidad San Francisco de Quito USFQ, el investigador Diego F. Cisneros-Heredia ha mostrado que en Ecuador al menos 28 especies de reptiles se encuentran amenazadas de extinción, principalmente por la destrucción de sus hábitats naturales. Pero también aclaran que hay una gran cantidad de reptiles aún que no han sido evaluados, en especial porque no hay información sobre ellos.

La Lagartija Riama oculata que habita en los Andes noroccidentales del Ecuador se encuentra en peligro de extinción.
Omar Torres-Carvajal-FaunaWeb Ecuador.

Según el libro rojo de las aves del Ecuador ubica en 96 (casi el 6%) las especies que se encuentran en peligro. En el caso de las aves, además de ser animales controladores de plagas suelen ayudar en las investigaciones ambientales. Por ejemplo, la desaparición de aves rapaces, como el águila harpía, implicaría que se pierda un indicador biológico natural, pues miden qué tan sano es un hábitat. Entre las más representativas está el cóndor andino, que se encuentra amenazado por la invasión de su hábitat y la cacería.

El ratón de Galápagos es una de las cuatro especies de mamíferos que han desparecido en Ecuador.
Guido Chaves

En el año 2015 se realizó un censo nacional del ave, arrojando un total de 93 ejemplares, los resultados fueron alentadores, ya que fue el doble de lo que se estimaba al inicio del monitoreo. A la fecha de esta publicación Fabricio Narváez, técnico de campo del Proyecto de Investigación y Monitoreo Ecológico del Cóndor Andino en el Ecuador (PICE), que busca contribuir en la conservación de ese animal a través de la generación de información científica relacionada con la Biología y Ecología de la especie, dio cuenta de 28 ejemplares en el sur del país, siendo el número anterior de 19. Los resultados fueron algo optimistas para los investigadores, ya que al menos la población no ha disminuido, sin embargo, también se encontró que 22 de ellos eran adultos, lo que sugiere una alta mortalidad o una baja tasa de reproducción de los adultos. Junto a las causas ya mencionadas, también figuran la competencia por el alimento con los perros cimarrones o el envenenamiento, lo que sigue colocando al cóndor en peligro crítico de extinción.

A la fecha, de acuerdo con el Libro Rojo de los Mamíferos del Ecuador, editado por Diego Tirira (2011) se han categorizado 105 especies en la lista roja, de ellas, la mayor parte se encuentran en Galápagos y pertenecen a la categoría Rodentia.

La lista de especies en peligro es tan grande como los impactos que son ocasionados en su mayoría por actividades antrópicas. Se hace eminente la necesidad de modificar nuestro estilo de vida como humanos. Tomar conciencia de que las especies cumplen funciones específicas pero necesarias para mantener el equilibrio en el ecosistema. Para finalizar pensemos que somos parte de este mundo y es responsabilidad de todos cuidarlo para nuestras generaciones futuras.

Bibliografía

Libro Rojo de los Mamíferos del Ecuador, editado en el año 2001 por Diego Tirira, SIMBIOE, EcoCiencia, UICN y el Ministerio del Ambiente.

Libro Rojo de las Aves del Ecuador, editado en el año 2002 por Tarsicio Granizo, Cecilia Pacheco, María Belén Ribadeneira, Mauricio Guerrero, Luis Suárez, SlMBIOE, Conservación Internacional, EcoCiencia, UICN y el Ministerio del Ambiente.

Libro Rojo de las Plantas Endémicas del Ecuador 2000, editado por Renato Valencia, Nigel Pitman. Susana León – Yánez, Peter Jorgensen, Herbario QCA de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN 2014 Resumen para América del Sur

 

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Num.10-2018 | Producción apícola en Imbabura.

“Un reto para el productor y comerciante”.

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Reporte por: Sania Ortega-Andrade

Diego Fuertes Romo
Ingeniería en Agronegocios Avalúos y Catastros
dfuertes666@gmail.com

La apicultura es un oficio de la mayoría de las comunidades situadas en la parte rural de la provincia de Imbabura. Esta actividad dedicada a la crianza de abejas y adoptar todos los cuidados necesarios para obtener de ellas la miel, principal elemento.

En la provincia de Imbabura, existe una demanda insatisfecha de productos apícolas, se identificaron 44 unidades productivas distribuidas por los seis cantones; la mayoría están ubicadas en el cantón Cotacachi (55%). Los productos que mayormente se obtienen de la actividad apícola son miel de abeja, jalea real, polen y propóleo. La producción obtenida principalmente es comercializada al granel a intermediarios y mayoristas, es importante mencionar que los demandantes de productos apícolas en la provincia tienen preferencia hacia los productos envasados, etiquetados y con referencia de las características nutricionales y beneficios que aportan dichos productos.


Producción apícola en Imbabura.

La Apicultura representa una gran fuente de riqueza por los diferentes bene­ficios que se pueden obtener de la explotación a escala industrial o artesanal. El producto que nos proporciona principalmente es la miel, con la apicultura también se puede producir: cera, polen, propóleos, jalea real, veneno de abejas, pueden obtener ingresos adicionales con la venta de colmenas, reinas y el alquiler de colmenas para polinización (Salas, 2000).

Para entender la importancia de la producción y conservación de las abejas, es necesario hablar de ellas.

Las abejas.

Su nombre científico es Apis mellifera, conocida como la abeja doméstica, mayormente representada en el mundo, originaria de Europa y África, es la más utilizada en la producción apícola (Oldroyd & Wongsiri, 2006).

Una colonia de abejas está formada de 10,000 a 15,000 abejas, su número aumenta hasta alcanzar de 60000 a 80000 en temporada seca. La colmena está formada por una sola abeja reina (hembra), los zánganos (machos), y las abejas obreras (hembras) (Mendizabal, 2005). La abeja reina pone huevos fértiles e infértiles, de los fértiles nacen las obreras, si después del tercer día siguen alimentándose con jalea real se transformarán en futuras reinas gracias a este alimento. De los huevos no fecundados nacerán solamente zánganos (Lesser, 2007; Mendizabal, 2005).

La apicultura.

La apicultura es una ardua tares que exige planificación y organización. Las granjas apícolas se ubican a un kilómetro de las zonas urbanas y más de 150 metros de las carreteras o caminos, alejados por lo menos 30 metros de gallineros, establos o porquerizas. El apiario tiene que estar cercado para impedir la entrada de animales domésticos y niños.

 

Las colmenas se colocan en bancas individuales y se pueden ubicar en grupos de 4 o 5, con separación de 2 metros una de otra. Los grupos de colmenas se pueden separar entre 5 y 10 metros dependiendo de las condiciones del terreno y su disponibilidad. Las entradas de la colmena se orientan hacia los lados y no en el centro de esta sobre todo cuando la topografía del terreno es plana (Mendizabal, 2005). Para facilitar el manejo de la colmena es necesario usar ropa adecuada y es recomendable que el combustible produzca un humo frio y denso.

 

Producción apícola en Imbabura.

Las unidades productivas se encuentran distribuidas en todos los cantones de la provincia y en pisos altitudinales van desde los 700 hasta 3.100 msnm. La mayor concentración de productores está en los cantones Cotacachi, Ibarra y Otavalo. La mayor producción apícola está en manos de los productores hombres, el 56,82% pertenecen a la Asociación de Productores Apícolas de Cotacachi.

 La producción de miel está determinada por la época de floración por ello el 59.09% de los productores registran su época de mayor producción en los meses de septiembre a diciembre. El sabor de la miel está determinado por las especies vegetales que rodean las colmenas.

Rendimientos en producción de miel por colmena. Diego Fuentes Romo

 

En la provincia existe un total de 1926 colmenas en producción, el 48.49% pertenecen a los productores de Cotacachi y el 36.09% a productores de Ibarra. La mayor parte de los apicultores comercializan miel de abeja al por mayor principalmente en baldes de 20 litros, en menor cantidad en tarrinas de 1 litro, Tan solo 3 productores de jalea real en la provincia, mismos que comercializan su producto en frascos obscuros de vidrio de 15gr. El propóleo y polen se comercializan fuera de la provincia a intermediarios.

Los establecimientos comerciales en la provincia de Imbabura tienen a la miel de abeja y al propóleo como los productos de mayor salida con relación a los demás productos apícolas que en ellos se comercializan. Todos los productos provienen de la provincia de Pichincha.

Colmenas en la provincia de Imbabura
Diego Fuentes Romo

 

“Las abejas son el presente y el futuro de la vida.”

En Imbabura no existen proveedores que vendan productos envasados, etiquetados y con los requerimientos para la comercialización al consumidor final.

Existe una diferenciación marcada entre el precio de compra y de venta. La utilidad promedio se encuentra entre los $9 a $10 dependiendo del producto, en miel de abeja el 45% de utilidad, en polen 30%, en jalea real el 43% y en propóleo el 33%.

Los productores tienen varios problemas al asumir las actividades comerciales de su producción, uno de los factores para tener en cuenta, es que no cuentan con la capacidad de procesar sus materias primas y convertirlas en productos envasados de manera óptima para cubrir las necesidades existentes en el mercado.

Para lograr el objetivo primordial de brindar una alternativa de comercialización de los productos apícolas, es necesario la “Creación de un centro alternativo de acopio, envasado y comercialización de productos apícolas en la provincia de Imbabura.”

Bibliografía

Oldroyd, B., & Wongsiri, S. (2006). Las abejas de miel asiática (Biología, Conservación y Human Interacciones). Londres: Harvard University Press.

Mendizabal, F. (2005). Abejas. Buenos Aires, Argentina: Albatros.

Lesser, R. (2007). Manejo y Crianza Practica de las Abejas. Santiago de Chile: Andres Bello.

 

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