Num.9-2017 | Líquenes

Un mundo desapercibido en los parques de la ciudad de Ibarra

Reportage Tania Oña
Ingeniería en Recursos Naturales Renovables
teona@utn.edu.ec

El desarrollo de investigaciones para conocer la diversidad de líquenes en el Ecuador es un tema aún de poco interés, tal vez esto se deba a varios factores desde recursos económicos para la investigación, académicos, al contar con poco personal especializado o al desconocimiento sobre el gran valor y potencialidades de la flora liquenológica, razón por la cual la riqueza y diversidad de líquenes en el país no se conoce con tanta certeza. A continuación, se presenta un trabajo para determinar las especies de líquenes en lugares representativos de la ciudad de Ibarra, tanto de la zona urbana como son los principales parques y avenidas; y la zona periférica de la ciudad. La variedad florística de Líquenes que posee la ciudad de Ibarra se represento en 7 Familias, 11 Géneros y 35 Especies de líquenes. Las Familias que presentaron mayor número de géneros en esta investigación fueron Parmeliaceae y Teloschistaceae. El género con mayor número de especies es Ramalina. En cuanto a resultados se indica que los lugares con mayor conservación natural existen son las zonas de Yuracruz, las Malvinas y Guayabillas, sitios periféricos a la ciudad y por tanto con menos intervención antrópica.

Introducción

El término liquen significa “musgo de árbol”. Uno de los rasgos más interesantes y distintivos es que son organismos formados de la asociación simbiótica de un hongo con un organismo fotobiontico, ya sea un alga, cianobacterias o ambas, incluso se ha descubierto la presencia de una levadura dentro de esta asociación (Spribille, T.,et al 2016).

En el mundo existen alrededor de 14 000 especies de líquenes, teniendo una amplia distribución, desde los polos al ecuador, constituyen la vegetación dominante en un 8% de la superficie terrestre, éstos son capaces de desarrollarse en todo tipo de sustratos inertes u orgánicos, especialmente en medios extremos (desiertos fríos y cálidos o altas montañas), siendo más diversos en los trópicos que en las selvas (Sipman, H., Aguirre, y Rangel, J.(2000).

Sin embargo, son bastante estenoicos, y por lo tanto, excelentes bioindicadores de las condiciones ambientales de su hábitat, y elementos claves para determinar perturbaciones en los ecosistemas (crónicas y/o agudas) provocadas por estrés ambiental como el cambio climático (Barreno y  Pérez, 2003).

La gran diversidad climática y la complejidad geográfica que caracterizan al país, han originado una enorme diversidad biológica, la misma que ha situado a este territorio en un selecto grupo de países llamados “megadiversos”. Es así como, Ecuador cuenta de forma proporcional con una de las floras más ricas de América Latina, con aproximadamente 230 familias botánicas y de 16.000 a 18.000 especies de plantas vasculares (Freire, 2004), aproximadamente el 8 % de todas las especies del planeta en tan sólo un 0.2 % de territorio respecto al total mundial (Ministerio de Ambiente, 2016).

En cuanto a la diversidad de líquenes en Ecuador, los datos son reducidos, ya que son pocos los estudios, así como liquenólogos o especialistas que centren sus análisis a este grupo. Una de las investigaciones más conocidas a nivel del país fue impulsada por un grupo internacional de científicos que junto con la Fundación Charles Darwin realizaron un registro en lo que se refiere a la comunidad liquénica de Galápagos (Fundación Charles Darwin, 2016).

Los líquenes son muy conocidos por usarse como indicadores del clima, así como también como indicadores de la calidad del aire y de la estabilización del suelo (Will-Wolf, Jovan, Neitlich, Peck, y Rosentreter, 2015).

Se han realizado muchos trabajos acerca de este tema en regiones templadas, pero tan solo en algunos pocos casos las técnicas empleadas en este tipo de estudios han sido utilizados en los trópicos. La mayor parte de las investigaciones realizadas en los trópicos hasta la fecha, se relacionan con la contaminación ambiental y perturbaciones forestales, pero estas han sido ejecutadas tan solo en algunos pocos lugares, y permanecen aún sin realizar en la mayoría de las regiones tropicales (Barreno y  Pérez, 2003).

Las ventajas que poseen los líquenes para ser utilizados como bioindicadores de lectura inmediata en los trópicos se basan en que los trabajos pueden ser realizados sin la identificación total de las especies involucradas, y en el hecho de que son perennes y fácilmente discernibles a simple vista o con la ayuda de una lupa de campo (Aguilar, 2008). Esto último constituye un factor importante, ya que la falta de entrenamiento para la identificación es el principal problema en la realización de este tipo de investigaciones.

El presente trabajo tuvo como objetivo registrar las especies de líquenes que habitan en la ciudad de Ibarra, tanto en el centro urbano como en áreas periféricas de la ciudad, como aporte al conocimiento del grupo botánico mencionado, pero a la vez, aportar con información a la comunidad local, para conocer algo más de los líquenes, que para la mayoría de personas pasan desapercibidos.

Métodos

El estudio se realizó en el centro de la ciudad de Ibarra tomando puntos estratégicos donde están ubicadas las especies arbóreas, que contienen los líquenes para la investigación, los espacios más adecuados fueron los principales parques: Pedro Moncayo, La Merced, Boyacá y Pilanquí; y avenidas de la ciudad de Ibarra: Avenidas Atahualpa, Cristóbal de Troya, Padre Aurelio Espinoza y 17 de Julio, así como de sitios de los periféricos de la ciudad: Yahuarcocha, Guayabillas, Yuracruz y Las Malvinas, son sectores con menor o mínima actividad antrópica

La colecta se la realizó con la ayuda de estiletes, cinta de velcro y grapas, materiales que permitieron el diseño de una malla (cuadricula), además se contó con una lupa de aumento, cajas de recolección y cinta adhesiva. Esto facilitó la manipulación del equipo mientras se registraba los datos referenciales como fotográficos, además de la previa identificación de las especies en el campo.

Los líquenes colectados fueron exclusivamente de árboles los cuales según la metodología de deben cumplir las siguientes características:

  1. Elección de la estación (Figura 1)
    • La estación está constituida de 3 a 5 árboles idóneos para el recuento
  1. Características de los árboles
    • Inclinación del árbol no superior A 10° sin heridas, ni nudos.
    • Circunferencia mínima de 20 cm.
    • Ausencia de obstáculos cercanos.
    • Selección de los árboles con mayor presencia liquénica.

Una vez colectados, se procedió a su identificación con ayuda de esteromicroscopio Leica SD 60 y una base de claves taxonómicas en laboratorio (Sipman, H., Aguirre, y Rangel, J., 2000), así como claves taxonómicas de jardines botánicos en línea.

Figura 1. Distribución hipotética de líquenes en un gradiente horizontal y vertical sobre el tronco de Shinus molle (Anacardiaceae)

Resultados 

Se determinó que los líquenes dentro de los diferentes sitios de colecta se encuentran repartidos heterogéneamente , ya que la mayoría de especies se ubican en distintos rangos. En la ciudad de Ibarra (tabla 1). Se registró en total 7 familias, 11 géneros y 35 especies (25 identificadas).

Las especies identificadas preliminarmente se encuentran: Usnea hirta, Pleurosticta acetábulum, Parmelia querzina, Parmelia caperata, Letharia vulpina,Evernia prunastri, Cetraria sp.,Usnea cirrosa, Usnea hirta, Sticta limbata, Lecanora horiza, Chrysothrix sp., Brigantiaea sp., Physconia servitii, Physcia biziana, Heterodermia sp., Ramalina lacera, Ramalina fraxinea, Ramalina fastigiata, Ramalina celostri, Xanthoria polycarpa, Xanthoria parietina, Teloschistes sp, Teloschistes flaviacans,

El parque de Pilanquí y la Av. Padre Aurelio Espinoza P., presentaron un mayor número de familias en lo que respecta al Parque Pedro Moncayo a pesar de que es el sitio con mayor diversidad de especies es el que menos variedad de familias líquenes se encontró, al igual que en los demás lugares muestreados. En cambio, en los lugares alejados a la zona urbana se encontraron diversidad de especies, pero varias de ellas de la misma familia de líquenes.

La Familia con mayor número de géneros en la ciudad de Ibarra fue Physciacea con los géneros: Heterodermia, Physcia y Physconia seguida de la Familia Teloschistaceae con Xanthoria y Teloschistes como géneros representativos.

En lo que se refiere a las especies, la zona que presentó mayor número de especies fue el sector de las Malvinas con 13 especies, seguido del Parque de Pilanquí que registró 10 especies al igual que la Av. Padre Aurelio Espinoza P., inmediatamente destacan las zonas de la Av. Cristóbal de Troya y el Parque Pedro Moncayo, confirmándose estos sitios como más diversos en flora.

A continuación, se pone a consideración algunos de los géneros más representativos:

  • Género Ramalina

Tiene talo fruticuloso, verde amarillento; ramas angulares a aplanadas. Fotobionte: clorofíceas. Apotecios lecanorinos, con disco verde pálido. Ascosporas con un septo, hialinas. Crece generalmente sobre corteza y rocas; en micrositios abiertos a semiabiertos (orillas de caminos, vegetación secundaria y el páramo).

La especie representativa de este género en la ciudad de Ibarra es: Ramalina lacera (Nash, 1996) encontrado en la mayoría de los sitios, ocupando considerablemente el espacio de sustrato y definiéndose como una especie. En la imagen se observa Ramalina lacera.

  • Género Parmelia

Tiene un lado inferior oscuro con raicillas que fije el liquen a su sustrato. La parte superior puede ser de varios colores gris, amarilla, marrón y pueden tener órganos reproductivos en él. Estos pueden ser apotecios (organismos productores de esporas), isidia o soralia (ambas estructuras vegetativas). En la imagen se observa Parmelia caperata.

  • Género Usnea

Posee talo fruticuloso, verde amarillento; ramas cilíndricas o angulares, con eje central elástico. Soralios e isidios frecuentes. Fotobionte: clorofíceas. Apotecios lecanorinos, con margen fibriloso y disco verdepálido. Ascosporas simples, hialinas. Crece sobre corteza y rocas; común en los parques sobre la corteza de los árboles (Nash, 1996), en micrositios abiertos como vegetación secundaria, áreas de pastoreo en las zonas periféricas de Ibarra. En la imagen se observa Usnea hirta.

  • Género Teloschistes

Crece generalmente sobre corteza y rocas; en micrositios abiertos como dosel, orillas de caminos, vegetación secundaria y áreas de pastoreo de las zonas periféricas de Ibarra.

 

  • Género Heterodermia

El talo está formado por lóbulos lineales estrechos (en torno a 1 mm. de ancho), largos y entrelazados (hasta 10 cm. de largo), con los extremos ligeramente levantados. La cara superior es lisa de color gris claro casi blanquecino, y la cara inferior blanca y acanalada, sorediada. Se adhiere ligeramente al sustrato, sin rizinas, pero posee largos cilios de color negro, que pueden alcanzar 1 cm. de longitud.

  • Género Xanthoria

Es un liquen crustáceo de color amarillo anaranjado a rojo, formado por lóbulos de tamaño desigual, entre 1 y 5 mm de ancho, cubiertos de apotecios naranjas. Talo de forma irregular, de 10cm de diámetro o más. En la imagen se observa Xantoria polycarpa.

Conclusiones

Con esta investigación se pudo determinar la presencia de líquenes en las zonas urbana y periférica de la ciudad. Registrándose en total 7 familias, 11 géneros y 35 especies de líquenes siendo los sitios como Guayabillas, Yuracruz y las Malvinas los que mayor diversidad de líquenes, este resultado tiene relación con los lugares que presentan menor intervención en comparación con la ciudad de Ibarra.

De este trabajo preliminar se observa que es necesario continuar con los estudios y colectas de líquenes, ya que en la ciudad de Ibarra posee muchos sitios más, que no se tomaron como referencia; también se recomienda realizar monitoreos continuos de líquenes debido a los cambios o variaciones que pueden aparecer e incidir en la presencia o ausencia de las especies.

Bibliografía

Barreno, E., y Pérez, S. (2003). Líquenes en la Reserva Natural Integral de Munielos, Asturias. Asturias: Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras del Principado de Asturias y KRK ediciones.

Bungartz, F., Yánez, A., Nugra, F., y Ziemmeck, F. (2013). Guía rápida de líquenes de las Islas Galápagos. Puerto Ayora: Fundación Charles Darwin.

Freire, A. 2004. Botánica Sistemática Ecuatoriana. Missouri Botanical Garden. Fundacyt. Qcne. Rlb Funbotanica. St. Louis, Missouri.

Nash, Thomas H. 1996. Lichen biology. Cambridge University Press. ISBN 0-521-45974-5

Instituto Nacional de Biodiversidad (08 de 02 de 2016) Costa Rica. Obtenido de: http://www.inbio.ac.cr/es/inbio/inb_queinbio.htm

Sipman, H., Aguirre, y Rangel, J. (2000). Flora. En J. Rangel, Diversidad Biotica Colombia III; La Región de Vida Paramuna de Colombia (págs. 379-434). Santafé de Bogota: Santafé de Bogotá, D.C.

Spribille, T., Tuovinen, V., Resl, P., Vanderpool, D., Wolinski, H., Aime, M. C., … y Mayrhofer, H. 2016. Basidiomycete yeasts in the cortex of ascomycete macrolichens. Science, 353(6298), 488-492.

Will-Wolf, S., Jovan, S., Neitlich, P., Peck, J. E., y Rosentreter, R. (2015). Lichen-based indices to quantify responses to climate and air pollution across northeastern U.S.A. The Bryologist, 118(1), 59-82. doi: 10.1639/0007-2745-118.1.059




Num.9-2017 | Recuperación de suelo de cangahua para el cultivo de tomate riñón

Doreen Brown Salazar, Juan Pablo Aragón, Viviana Guerrero Yandun
FICAYA, UTN
debrown@utn.edu.com

Hoy en día, el 33 por ciento de la tierra se encuentra de moderada a altamente degradada debido a la erosión, salinización, compactación, acidificación y la contaminación química de los suelos. Una mayor pérdida de suelos productivos dañaría severamente la producción de alimentos y la seguridad alimentaria, incrementaría la volatilidad de los precios de alimentos, y potencialmente sumiría a millones de personas en el hambre y la pobreza.” (FAO, 2015)

La actividad agrícola de la provincia de Imbabura contribuye directamente a la economía de más de 33.000 familias y a la canasta básica de familias al nivel regional y nacional.  Sin embargo, en 2011, 457,944 hectáreas de suelo de Imbabura fueron categorizados como estado “cangahua”, o suelo duro, de baja calidad nutricional para los cultivos.  Mediante un convenio el Ministerio De Agricultura Ganadería, Acuacultura y Pesca y el Gobierno Provincial de Imbabura implementó un proyecto con un valor de $1.450.000 para recuperar suelos cangahuosos. Durante el periodo  2013 – 2016 se recuperaron 582 hectáreas de suelos tipo cangahua.   El objetivo de esta investigación fue evaluar los beneficios económicos de recuperación de suelos tipo cangahua para el cultivo de tomate riñón bajo invernadero.  El estudio se realizó con 72 productores de tomate riñón bajo invernadero: 36 en suelos no sujetos a un proceso de recuperación y 36 en suelos recuperados.  Como resultado se obtuvo que, el costo beneficio del cultivo de tomate hortícola sembrado en suelo recuperado fue de $0,55 de ganancia por cada dólar invertido y en el cultivo sembrado en suelo sin recuperar fue de $0,30 de ganancia por cada dólar invertido.


Erosión y recuperación de suelos en Imbabura

La actividad agrícola de Imbabura no solo sostiene directamente la economía de más de 33.000 familias, también a la alimentación regional y nacional.  Hay 284 mil hectáreas en uso para la producción agrícola en Imbabura; sus productos principales son: frejol, maíz, trigo, cebada, y caña de azúcar, es decir productos de la canasta básica (Ministerio de Coordinacion de la Produccion, Empleo y Competititvidad, 2011).  Sin embargo, los suelos cultivados en Imbabura han sufrido un proceso de erosión, agravada por el uso de maquinaria pesada por el sector agrícola.  Este proceso de erosión ha reducido la capa de suelo fértil negro (andosoles), para exponer la capa inferior de cenizas volcánicas endurecidas – los cuales se denominan “cangahuas” en el Ecuador (Quantin, Prat, & Zebrowski, 1998).

Los andosoles andinos son propensos a la degradación cuando no están en condición de una cobertura vegetal permanente, particularmente en laderas inclinadas.  Los tractores y rastras de disco destruyen la estructura de los andosoles, y cuando estos son expuestos al sol directo por un tiempo continuo, se deshidratan de forma irreversible (Quantin, Prat, & Zebrowski, 1998).

La cangahua es un suelo con textura arenosa y limosa con baja fertilidad por su pobre contenido de materia orgánica.  Es difícil de trabajar por su dureza, particularmente en las condiciones secas del verano.  La productividad de los cultivos en suelos cangahuosos es reducida por la falta de nutrientes, porque su dureza limita el crecimiento de las raíces de las plantas por su reducida retención de agua.

En 201l, el Gobierno Provincial de Imbabura identificó que 457,944 hectáreas del suelo provincial están en estado cangahuoso (Gobierno Autónomo Municipal Descentralizado de Pimampiro, 2011), y en 2013 el Gobierno Provincial de Imbabura inició el “Proyecto Incorporación de suelos cangahuosos y compactados a la producción agropecuaria en la provincia de Imbabura”, con un valor de $1.450.000.  Con este proyecto, se han recuperado 582 hectáreas de cangahua desde 2013 hasta octubre de 2016 (Gobierno Provincial de Imbabura, 2017) (Tabla 1).  Este proyecto pretende mejorar la productividad agrícola y los ingresos económicos de los productores, además de reducir los incentivos para expandir la frontera agrícola de la provincia.  Incluido en estos 582 Ha de suelos recuperados, los productores de tomate hortícola de Pimampiro recuperaron 46 hectáreas, de las cuales se ocuparon aproximadamente 22 hectáreas (48%) para sembrar tomate bajo invernadero, y las 24 hectáreas restantes para otros cultivos como pimiento, fréjol, aguacate y alverja.

Taxonomías de Cangahuas de Imbabura (Gobierno Autónomo Municipal Descentralizado de Pimampiro, 2011)

 

Los suelos de cangahua pueden ser recuperados por subsolación, siempre en conjunto con un proceso de mejoramiento de su calidad con abonamiento.  El proceso de recuperación de suelo cangahua que se siguió en los terrenos estudiados involucra tres pasos:

1)  Roturación utilizando subsolador

Proceso de Recuperación de Suelos Cangahuosos en Imbabura

Este proceso consiste en pasar con el subsolador a una profundidad de 1 metro.  Este proceso permite des-compactar, airear, soltar, desmenuzar, romper los suelos, para que las plantas puedan extender sus raíces.

2) Paso de arado y rastra

Este paso, elaborado a mano, mejora las condiciones de consistencia, temperatura, aireación y capacidad de retención de humedad del suelo.

3) Incorporación de materia orgánica y fertilización

Los suelos recuperados son bajos en materia orgánica, y nutrientes como nitrógeno y fosforo, mientras las concentraciones de potasio son elevadas.  El gobierno provincial de Imbabura y el MAGAP apoyaron con capacitaciones para esta etapa, pero cada agricultor tomó su propia decisión de incorporar materia orgánica, incluyendo abono orgánico como gallinaza, estiércol de cuyes, y otras, además del uso de fertilizantes químicos.

Un proceso que no se ocupó en esta área de estudio, pero que es recomendado para el mejoramiento de suelos de cangahua, es el uso se abonos verdes, lo cual implica plantas sembradas o permitidas crecer con el fin de proteger el suelo y mejorar su valor nutricional, físico y biológico (Jimenez & Anasco, s.f.).

Métodos

Los sitios de producción de tomate hortícola cultivado en invernadero enfoque de este estudio fueron: El Inca, Los Árboles, Paragachi, San José de Aloburo y Yucatán, pertenecientes a la parroquia Pimampiro.

Las herramientas principales del estudio fueron una encuesta y una entrevista, ambos dirigidos a 36 productores de tomate hortícola que cultivan en suelo recuperado (Figura 3) y 36 que cultivan en suelo no recuperado (Figura 4), durante los últimos tres meses del 2016.  Después de analizar los datos financieros en base a la información recogida en el campo, se compartió un resumen de los costos del cultivo con nueve agricultores en junio del 2017 para su revisión.  Para saber el costo beneficio se proyectó a 10 años el flujo de caja, debido a que la mayoría de inversión del invernadero dura ese lapso.

Vista panorámica de invernaderos instalados en Pimampiro
Foto: Viviana Guerrero

Resultados

Los agricultores entrevistados en este estudio en Pimampiro reportaron rendimientos de 15.000 kg por mil metros cuadrados por ciclo de tomate riñón bajo invernadero en suelos recuperados y de 12.000 kg/1000 m2 en suelos no recuperados.  El costo de $470 para recuperar 1000 m2 de suelo se recuperó fácilmente con las ganancias adicionales.  Los costos de inversión inicial, así como costos anuales y el análisis de costo-beneficio para 10 años según los datos de campo de este estudio se representan en la Tabla 2.

El beneficio generado en el cultivo de tomate hortícola sembrado en suelo recuperado es $0,55 de ganancia por cada dólar invertido y en el cultivo sembrado en suelo sin recuperar es $0,30 por cada dólar invertido, lo cual significa que la ganancia del suelo recuperado es más del doble del suelo no recuperado.

Conclusiones y recomendaciones

Invertir en recuperación de suelos por medio de subsolador resulta en un alto beneficio para los cultivadores de tomate riñón bajo invernadero en Pimampiro.  Sin embargo, hay que tomar en cuenta que los resultados económicos del beneficio generado por recuperar suelos variarán con el cultivo, y que en la agricultura hay una altos fluctuaciones en precios de mercado.

Es importante notar que la dedicada aplicación de abonos orgánicos al suelo por los productores en suelos recuperados de este estudio contribuyó a los resultados positivos.  Si no se aplica buenas prácticas de conservación, incluyendo labranza mínima, cobertura permanente y abonos verdes, es probable que los suelos recuperados se degraden y el dinero invertido no mantendrá su impacto pretendido.  “La gestión sostenible del suelo (entendida a su vez como el manejo sostenible del suelo), utilizando conocimiento científico, conocimiento local, y enfoques y tecnologías probadas, basadas en evidencia, pueden incrementar el suministro de alimentos nutritivos, proporcionar una valiosa herramienta para la regulación del clima y salvaguardar los servicios de los ecosistemas” (FAO, 2015). Tenemos un rol importante, como ingenieros y futuros ingenieros agropecuarios, en asegurar que las prácticas agrícolas utilizadas apunten a la conservación de suelos fértiles y recuperación suelos degradados, no solo para el bienestar de los humanos, pero también para la protección de los ecosistemas valiosas del Ecuador.

Bibliografía

FAO. (2015). Estado Mundial del Recurso Suelo.
Gobierno Autónomo Municipal Descentralizado de Pimampiro. (2011). Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial 2011-2031.
Gobierno Provincial de Imbabura. (06 de 01 de 2017). Dirección general de desarrollo económico. Roturacion de suelos para incrementar la superficie productiva en el área agropecuaria en los cantones de Pimampiro, Ibarra y Urcuqui. Ibarra, Imbabura.
Jimenez, W., & Anasco, A. (s.f.). Cultivo de coberturas y abonos verdes. Costa Rica: Corporacio Educativa para el Desarrollo Costaricense.
Ministerio de Coordinacion de la Produccion, Empleo y Competititvidad. (2011). Agendas para la transformacion productiva territorial: Provincia de Imbabura. Quito, Ecuador.
Quantin, P., Prat, C., & Zebrowski, C. (1998). Soil Restoration and Conservation: The “Tepetates” – ndurated Volcanic Soils – in Mexico. En D. Harper, & T. Brown, The Sustainable Management of Tropical Catchments (págs. 109-121). New York: John Wiley and Sons.




Num.9-2017 | Restauración ecológica en la Loma Guayabillas de Ibarra

Guayabillas un encuentro con un paisaje urbano y en constante cambio.

Mónica León-Espinoza1, Javier Loyo2

meleone@utn.edu.ec; jeshualoyo@gmail.com

1Docente de la Universidad Técnica del Norte; 2Administrador del Proyecto Bosque protector Guayabillas

La loma de Guayabillas denominada así debido a la existencia de una especie nativa arbustiva, muy abundante llamada Guayabilla (Pisidium guineense) cuyo fruto es de agradable sabor, especialmente atractivo para aves. Se ubica en la zona Sur Oriental de la ciudad de Ibarra, en un área aproximada de 54 hectáreas, limita al norte con la ciudadela La Victoria y la loma del Mirador, al Sur con el sector de Lulunquí y las Malvinas al Oriente con las lomas de Yuracruz, y al Occidente con el río Tahuando y ciudadela La Victoria  (GAD-Ibarra, 2014).

En su proceso histórico la formación vegetal natural ha sido removida y reemplazada por plantación forestal de Eucalyptus globulus, cultivos y pastizales. Hoy solo se encuentran remanentes pequeños de vegetación nativa en áreas inaccesibles, como quebradas. En guayabillas, se pueden encontrar algunas especies arboreas y arbustivas características: Tecoma stans o cholán, Caesalpinia spinosa o guarango, Dodonea viscosa o chamano, Mimosa albida o uña de gato, Byttneria ovata o chicavo, Durantha dombeyana o espino chivo y Lepechinia betonicifolia o matico, Baccharis letifolia o chilca, Psidium guineense o guayabilla. Su riqueza arbustiva favorece la presencia de varias especies de aves, reptiles, insectos y algunos mamíferos.

Cada año durante el mes de agosto sufre incendios provocados que generan una serie de disturbios e impactos ambientales. Además de grandes pérdidas de masas forestales, degradación de suelos, afectación sobre los paisajes y sobre los procesos de regeneración natural. Los incendios también destruyen la fauna, aumentan el riesgo de erosión, causan la movilidad de material orgánico y de nutrientes del suelo, producen cambios en la calidad del agua y en el régimen hídrico, y aumentan la contaminación del aire (Caballas, 2013). Según algunos estudios el eucalipto por la presencia de sus aceites volátiles, acumulación de hojarasca, desprendimiento de cortezas favorece la combustión a la hora de los incendios, siendo áreas propensas a sufrir grandes incendios, como los que sucede anualmente en la loma de las Guayabillas y sus alrededores (Anchaluisa & Suárez, 2013).

Limpieza y siembra de especies nativas en áreas específicas

En este sentido el Gobierno Autónomo Descentralizado de Ibarra, bajo la gestión de la Lic. Katy Machado y el Ing. Javier Loyo han implementado procesos de cambio de cobertura vegetal donde paulatinamente se está remplazando el Eucalipto por especies nativas y ornamentales introducidas, este proceso se viene dando desde el año 2013. La tarea ha consistido básicamente en la implementación de un vivero municipal que funciona desde el año 2010, el cual se producen aproximadamente 120000 plantas ornamentales y forestales al año. La finalidad de esta producción de plantas es repoblar, reforestar y ornamentar áreas degradadas de todo el cantón Ibarra.

Las actividades de reemplazo de cobertura vegetal dentro de la propuesta de restauración han consistido básicamente, en la limpieza de áreas afectadas por incendios o por matorrales y eucaliptos. Para estas actividades el municipio se ha vinculado con actores sociales como personas en procesos de rehabilitación social, las universidades y colegios de la ciudad. Quienes a través de acciones de servicio ciudadano, prácticas y pasantías, se vinculan de forma directa a actividades entre las que resaltan, manejo de viveros, producción de especies nativas, reforestación, cambios de cobertura, mantenimiento de especies, y muchas otras actividades implícitas en los procesos de recuperación del Proyecto Bosque Protector Guayabillas(PBPG)  (Cabrera, Escaleras, Haro, Herrera, & Pabón, 2014).

Docentes y estudiantes de la UTN se vincularon a la restauración de Guayabillas.

Actualmente se ha logrado cambiar la cobertura vegetal de 3.7 hectáreas en el 2015 y 5.2 hectáreas en el 2016. El cambio de la cobertura vegetal del PBPG es un proyecto para 10 años en la que se deben intervenir 4 hectáreas por año con la finalidad de generar un impacto paulatino y progresivo, en los procesos de recuperación del bosque protector.  El mantenimiento de estas áreas es realmente difícil, debido a la deficiencia de agua, para esto el cuerpo de bomberos de Ibarra provee 40000 litros de agua semanalmente para mantener las plantas. Además, los suelos están muy empobrecidos y algunas áreas muy erosionadas, lo que dificulta aún más la persistencia de las especies plantadas y por ello se aplican abonos orgánicos 2000gr y enraizantes orgánicos 250gr. Teniendo un resultado de prendimiento del 95 %.

Bibliografía

Anchaluisa, S., Suárez, E. (2013). Efectos del fuego sobre la estructura, microclima y funciones ecosistémicas de plantaciones de eucalipto (Eucalyptus globulus; Myrtaceae) en el Distrito Metropolitano de Quito, Ecuador. Avances en Ciencias e Ingenierías, 14-23.

Caballas, T. (2013). Los incedios forestales. Galicia-España.

Cabrera, S., Escaleras, H., Haro, E., Herrera, F., Pabón, J. (2014). Informe de actividades realizadas en la loma de Guayabillas. Ibarra-Ecuador.

GAD-Ibarra. (11 de Agosto de 2014). Sitios naturales. Obtenido de Sitios Naturales: https://www.touribarra.gob.ec/esp/index.php/loma-de-guayabillas




Num.9-2017 | El eDNA, un nuevo enfoque biotecnológico para la Naturaleza

“La naturaleza en una gota de agua”

Lenin Riascos
Biotecnólogo
soniclr@hotmail.com

Una muestra de agua puede tener el ADN de todos los individuos del ecosistema

En la era globalizada en la que vivimos, la tecnología y la información presentan una serie de ventajas y desventajas para la naturaleza, dependiendo del enfoque que se la use. La herramienta de la que vamos a tratar en el presente texto pertenece al de las ventajas; o al menos, ese es el enfoque en el que podríamos describirla. Pertenece al campo tecnológico y también natural, porque permite detectar especies sin necesidad de interactuar directamente con ellas, usando algo que desde que se descubrió, ha maravillado y desesperado con los secretos que esconde, el DNA.

El uso y aplicaciones del DNA, han evolucionado a través de los años; desde sus inicios, cuando se presentó la “maquinaria” que determinaba cómo fue, cómo es y cómo será un individuo. Las investigaciones a su alrededor no han parado y han revolucionado nuestra manera de ver el mundo. En el caso de la naturaleza, los avances a nivel mundial basados en el DNA han servido de catapulta para el desarrollo de nuevas metodologías; que con un buen uso, pueden contribuir al descubrimiento de datos desconocidos, relacionados con las especies presentes en un ecosistema, monitorear especies nativas o invasoras; e incluso, detectar nuevos individuos y ayudar a la conservación de especies autóctonas. Esto resulta indispensable en países del trópico, como Ecuador, que posee un aproximado de 17300 plantas vasculares (Larrea et al., 2015) , 425 especies de mamíferos (Brito et al., 2016), 458 especies de reptiles (Torres-Carvajal et al., 2017) , 587 especies de anfibios (Ron et al., 2017), 1620 especies de aves  (Freile et al., 2015) y 951 especies de peces de agua dulce (Barriga, 2012).

Aislamiento de ADN de muestras ambientales

El ADN ambiental o eDNA, por sus siglas en inglés, es el material genético liberado por las especies al medio ambiente; a través de orina, heces, piel, escamas, gametos, entre otros, y que puede ser capturado para su posterior estudio; el mismo que dará como resultado, la obtención del material genético de una o varias especies presentes en una muestra del ambiente; ya sea “agua, aire, suelo, heces, miel, etc”; las cuales, podrán ser analizadas de distintas maneras, para que mediante las cadenas de DNA se elabore una lista de especies. Además, el eDNA es una herramienta no invasiva y ha sido probado en varias investigaciones y actualmente en el Ecuador, ha sido usada como método de detección de especies invasoras en lagos andinos (Riascos et al., sp.).

Dentro de las aplicaciones o usos que podrían darse a esta nueva herramienta en países del trópico, están: valoración de espacios marinos; tanto en el continente como en el océano, la detección de las especies presentes en el agua de los buques intermareales, la reconstrucción de las especies presentes en ecosistemas con ambientes congelados; además, determinar la dieta de los animales. Por ejemplo, los que se encuentran en peligro de extinción o amenazados, comprobar la calidad del agua mediante de la detección de las especies presentes en el ecosistema. Es posible colaborar en programas de eliminación o de control de especies, detección de nuevas especies; incluso ambientes portadores de especies con virus o bacterias como el dengue u otras enfermedades del trópico.

Detección de la especie invasora Procambarus clarkii a través del uso de eDNA en lagos andinos.

Procesamiento de muestras ambientales para análisis usando eDNA
A) Toma de muestras en el lago Yahuarcocha (B) Almacenamiento de muestras con eDNA en fundas ziploc (C) Pipeteo de reactivos durante el aislamiento de ADN (D) Tubos con muestras ambientales durante el aislamiento de ADN.

En la investigación, el monitoreo de la especie invasora Procambarus clarkii (cangrejo de río) fue realizado a partir del desarrollo de una nueva metodología utilizada para el control de especies invasoras; basada en el ADN ambiental. Los protocolos utilizados permitieron la detección de P. clarkii a partir de muestras de agua del lago Yahuarcocha, en donde los individuos estudiados han causado graves afectaciones a las especies nativas del lugar. De igual manera el estudio fue realizado en los lagos San Pablo y Mojanda pertenecientes a la región andina y ubicados en la provincia de Imbabura. Los resultados obtenidos usando el ADN ambiental muestran una eficiencia del 90.47% en la detección de la especie en el lago Yahuarcocha, comparándolo a un monitoreo tradicional basado en la captura con el uso de trampas. Para el desarrollo de la investigación se filtraron muestras de agua a través de membranas de nitrocelulosa para capturar el ADN y se utilizó un protocolo modificado para aislarlo; posteriormente, se usó cebadores específicos de la especie en una PCR punto final. Los resultados se visualizaron con electroforesis en geles de agarosa y los productos amplificados fueron secuenciados para confirmar el ADN de la especie estudiada.
Esta investigación fue la primera en describir el uso del ADN ambiental para la identificación de un macroinvertebrado invasivo en América Latina. Los resultados demuestran que el método es fácil de usar y puede proporcionar información importante sobre la detección de especies invasoras en el trópico.

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Num.9-2017 | “Estado de conservación de avifauna diurna del valle interandino del chota”

“Estado de conservación de avifauna diurna del valle interandino del chota”

Mónica León
Ingeniería en Recursos Naturales Renovables
meleone@utn.edu.ec

Las aves son importantes, porque son indicadores sensibles de la riqueza biológica y de las condiciones ambientales, tienen un valor ecológico y cultural para la gente, permiten incrementar los conocimientos científicos y comprensión del medio, además de ser útiles para fomentar una conciencia pública en materia de conservación. Éstos y otros argumentos llevaron a realizar un diagnóstico acerca del estado de conservación de la avifauna diurna del valle interandino del chota, siendo este ecosistema de conservación prioritaria, por tratarse de un bosque seco, que en las últimas décadas se ha visto afectado por el aumento de las actividades antrópicas sin una debida planificación. Determinar la diversidad ornitológica fue la primera fase de la investigación, seguida del establecimiento de las amenazas y el planteamiento de estrategias de conservación. El estudio mostró 56 especies agrupadas en 22 familias distribuidas en las 5 comunidades del valle y aunque el 100% de ellas fueron clasificadas en la categoría de preocupación menor, la inexistencia de datos anteriores a esta investigación hace difícil determinar si la diversidad ha disminuido.

Introducción

El 17% de todas las especies de aves existentes en el mundo, están albergadas en Ecuador, lo que ubica al país en el cuarto lugar de ésta clasificación (Freile, Brinkhuizen, Greenfield, Lysinger, Navarrete, Nilsson, Ridgely, Solano, Ahlman y Boyla, 2015). Por razones ecológicas, económicas, culturales y estéticas, la avifauna constituye uno de los principales grupos para la conservación son importantes en el control de plagas, polinización y dispersión de semillas (Navarro, Rebón, Gordillo, Peterson, Berlanga, y Sánchez, 2014). Algunas especies son indicadores sensibles a los cambios que afectan a los ecosistemas, debido a que las características del hábitat influyen de manera directa sobre este grupo, por ejemplo, la estructura y la composición florística de la vegetación pueden determinar, entre otros aspectos, distribución, abundancia del alimento, disponibilidad de perchas para vocalizar, de cobertura contra predadores y de sitios para anidar (Camacho, 2013).

A escala global, el mayor problema en la conservación de la diversidad ornitológica son las actividades antrópicas (BirdLife International, 2008), la expansión de la frontera agrícola, deforestación, extensión de territorios para alimento de ganado y el crecimiento urbano; actividades que han transformado los paisajes, dejando zonas degradadas y medianamente intervenidas (Espinosa, De la Cruz, Luzuriaga, Escudero, 2012).

Por otra parte, los bosques secos son ecosistemas que tienen una acelerada pérdida de cobertura vegetal, lo que ha ocasionado áreas cada vez más restringidas y debido a sus altas tasas de especies que se distribuyen únicamente en espacios limitados de éstos lugares (Dodson y Gentry, 1993), se consideran sitios prioritarios de conservación. El Valle Interandino del Chota es una zona relativamente poblada con suelo apto para el cultivo, que se encuentra dentro de estos frágiles ecosistemas. Presenta bajos niveles de precipitación y escasa vegetación arbustiva (Aguirre, 2012); se considera de importancia para las especies que habitan en él; pero en las últimas décadas se ha visto afectado principalmente por el crecimiento urbano y por ende el aumento de las necesidades de la población, aunado a inexistentes medidas de manejo para los recursos naturales, provocando tanto el desaprovechamiento como la desvalorización de los recursos naturales del área de estudio.

La conservación de estos ecosistemas depende del conocimiento de la biodiversidad, composición, dinámica y evolución. Por lo tanto, la investigación y el levantamiento de la información de la avifauna del Valle del Chota se hace necesario para enfatizar en las principales causas de la pérdida de poblaciones. Lamentablemente los estudios de la fauna en los bosques secos son escasos por lo cual, desde el punto de vista científico, existe un vacío de información con respecto a la comunidad faunística de los valles secos (Lozada y Molina, 2011).

El presente artículo describe el estudio realizado acerca de la incidencia de los factores antrópicos en la diversidad de aves diurnas registradas en tres hábitats (naturales e intervenidos) de diferentes comunidades ubicadas dentro del Valle del Chota. De acuerdo con lo mencionado la investigación plantea medidas adecuadas para la conservación ornitológica de los Valles semiáridos de la región.

La investigación se realizó en el Valle del Chota se encuentra en el callejón interandino, en las provincias de Imbabura y Carchi. Se encuentra formando parte de la cadena montañosa de los Andes del Norte, en la que sobresalen el nevado de Cayambe y los volcanes Imbabura y Cotacachi, Se trata de una formación seca, con precipitaciones anuales que llegan hasta los 500 mm anuales con dos épocas marcadas, una seca y otra lluviosa; cuenta con un clima Ecuatorial Mesotérmico Seco (Troya, Vega y Bersosa, 2012). Su topografía es muy variada, con pequeñas llanuras en la parte baja, disectadas por quebradas que confluyen en el río Chota y sus afluentes, las laderas de las vertientes izquierda y derecha del río ascienden hasta la parte alta de la cordillera, conformando un paisaje muy irregular con rangos de altitud de 1.500 a 1.800 msnm en el cauce y zonas aledañas del Valle hasta los 3.000 msnm.

Metodología

La ejecución de la investigación se estructuró en 3 fases que comprendieron, la determinación de la diversidad ornitológica, la identificación de los factores antrópicos y la elaboración de estrategias de conservación.

Diversidad ornitológica diurna
Se seleccionaron los sitios de muestreo en base a los siguientes criterios: zonas medianamente pobladas con áreas degradadas y medianamente intervenidas y que se encuentren cerca de una vía de acceso principal. Las comunidades fueron: Chota, Carpuela, San Alfonso, Pusir Chiquito y Juncal.

Aplicando el software ArcGIS 10.3 y datos cartográficos del Instituto Geográfico Militar a escala 1:50.000. se seleccionaron tres hábitats del paisaje de acuerdo con la información digital de cobertura de uso de suelo (Figura 1), para conocer cómo se encuentra actualmente el área de estudio respecto a las actividades antrópicas y el estado de conservación, con la finalidad de determinar si existen diferencias en composición de aves en cada uno de los estratos vegetales. Los ecosistemas seleccionados fueron: vegetación xérica arbustiva con herbácea, áreas cultivadas y la ribera junto a la llanura de inundación del rio Chota.

Para el inventario de avifauna diurna se aplicó el método de transectos lineales, propuesto por el Ministerio del Ambiente de Perú (2015), que consistió en realizar aleatoriamente recorridos en línea con una distancia de 1 km localizados en cada hábitat con un distanciamiento entre transectos de 250 m (González, 2011). Para cada ecosistema se ubicaron tres transectos, por lo que al final se realizaron nueve por comunidad.

Siguiendo la técnica de observación directa y registro por vocalizaciones (Ralph et. al, 1996) se establecieron horas de muestreo de aves en la mañana de 06h00 a 09h00 y en la tarde de 16h00 a 18h00. Para la identificación de avifauna se utilizó la Guía de campo de aves del Ecuador de Ridgely y Greenfield, (2006) y McMullan y Navarrete (2013).

El cálculo de la diversidad alfa que es el número de especies en un área pequeña y uniforme, se realizó mediante estimadores no paramétricos (CHAO 2, Jacknife de primer y segundo orden, Bootstrap). También se elaboró la curva de acumulación de especies en base a los datos obtenidos donde se representó gráficamente la forma como las especies van apareciendo en las unidades de muestreo (Martella, et al., 2012).

La medición de la diversidad beta definida por Meffe & Carroll en 1997 como “recambio de especies de un hábitat a otro”, se realizó mediante el índice de similitud de Sorensen para comparar la composición de aves tanto por comunidad como por hábitats.

Factores antrópicos que inciden en la diversidad de aves
Para los impactos de tipo antropogénico se utilizaron los índices: de perturbación humana (IPH) y de prioridades de conservación (SUMIN), esto permitió conocer el estado de conservación de la avifauna presente en el Valle Interandino del Chota. También se aplicó el índice de valor de importancia de correlación de Spearman propuesto por Barrera, (2014), mismo que expresa el grado se asociación entre el IPH y SUMIN.

Medidas de conservación
Para esta fase se utilizó un análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas). Las fases uno y dos, junto con experiencias tomadas de investigaciones similares, proporcionaron la información para identificar las deficiencias o necesidades. Las estrategias de conservación se establecieron en tres proyectos con diferentes enfoques y alcances priorizando temas centrales como la Educación y sensibilización ambiental, Zonificación ecológica, así como también la elaboración de una Guía de aves del Valle Interandino del Chota.

Resultados 
Aplicando la metodología propuesta, mediante 180 horas de observación en las 5 comunidades se obtuvieron los siguientes resultados:
Un inventario general de aves con 56 especies pertenecientes a 23 familias y 10 órdenes taxonómicos (figura 1).

Figura 1. Número de especies por familia registradas en el Valle Interandino del Chota

En el análisis de abundancia biogeográfica, cuatro especies (Elaenia flavogaster, Todirostrum cinereum, Notiochelidon cyanoleuca, Thraupis episcopus) fueron clasificadas en la categoría de Bastante Común, 43 son comunes y Tiaris olivacea, Streptoprocne zonaris, Tringa flavipes, Calidris bairdii, Contopus sordidulus, Gampsonyx swainsonii, Sporophila minuta, parabuteo unicinctus, Camptostoma obsoletum) corresponden a poco comunes o raras (nueve). Los resultados indican que, en la categoría de Residencia, Tringa flavipes, Calidris bairdi, Contopus sordidulus y Viero olivaceus son especies migratorias, mientras que 52 especies se encuentran como residentes.

San Alfonso fue la comunidad con mayor registro de aves con un total de 50 especies agrupadas. En la comunidad de Carpuela se obtuvo un registro de 43 especies, en Chota y Pusir Chiquito se obtuvo un total de 39 especies para cada una y en Juncal el menor número de especies con 37.

Asimismo, el 100% de las especies registradas fueron clasificadas en la categoría de Preocupación Menor (LC), según la categoría de amenaza propuesta por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), por tanto, no hay especies de preocupación crítica de conservación.

El inventario de aves por hábitat reveló 40 especies agrupadas en 18 familias en las áreas cultivadas. Las familias con mayor número de especies registradas fueron Tyrannidae con 6 especies, Emberizidae con 5 y Trochilidae con 5 especies.

En el hábitat ribera y llanura de inundación se registraron 42 especies de aves agrupadas en 20 familias, siendo las familias con mayor número de especies Trochilidae con 6 especies, Emberizidae y Tyrannidae con 5 en cada una.

En el hábitat de vegetación xerofítica se registraron 35 especies de aves agrupadas en 18 familias. Las familias con mayor número de especies de aves fue Emberezidae con 6, Columbidae con 4 y Tyrannidae con 3 especies.

En el análisis de datos para la diversidad alfa revelaron que en general todos los estimadores sobrepasan los valores de riqueza observada, sin embargo, Bootstrap se consideró el estimador con mayor exactitud y menor sesgo.

Los resultados del cálculo del índice de Sorensen para la diversidad beta, donde se comparó tanto entre habitats como comunidades mostró que mantienen casi la misma composición de especies, ya que los valores se aproximan al valor 1.

Factores antrópicos que inciden en la diversidad de aves

Índice de perturbación humana

Los valores de IPH en cada uno de los hábitats se muestran en la tabla 1. De acuerdo con esto, los niveles encontrados fueron de las categorías de impacto pequeño (B: 26 – 50%), descrito como una modificación que se limita escasas localidades en la calidad del hábitat, la diversidad, tamaño o variabilidad y moderado (C: 51 – 75%), que corresponde a aquella modificación que está presente en un número pequeño de localidades en la calidad del hábitat, la diversidad, tamaño o variabilidad.

Tabla 1. Índice de perturbación humana por hábitats

Las actividades que generan un impacto severo al agroecosistema de áreas cultivadas son: disposición de desechos sólidos no reciclables, uso de agroquímicos, y presencia de monocultivos. Mientras que en la vegetación xerofítica son: deforestación de la zona o remoción de la vegetación nativa y alteración del paisaje natural.

Índice de Prioridades de Conservación (SUMIN)

El índice SUMIN para el conjunto de especies presentes en el Valle Interandino del Chota mostró como valor mínimo 3 y valor máximo 10, con una media de 6 y una desviación estándar de 1,74, este valor se aproximó al inmediato superior y fue sumado al promedio para obtener el límite inferior de la categoría de prioridad máxima, dando como resultado 8. Para las 56 especies de aves registradas aplicando la metodología de categorización de Reca Grigera y Ubeda, (2000) se establecieron los siguientes rangos: de 3 a 5, se consideraron especies no prioritarias, de 6 a 7 de atención especial y de 8 a 10 de prioridad máxima.

En base a los rangos establecidos, 18 especies que corresponde al 32,14% del total, obtuvieron valores de SUMIN menor a la media y se encuentran en la categoría de especies no prioritarias, el 42% (24 especies) fueron consideradas de atención especial, porque se hallaron igual o mayor a la media, y 14 especies que representan el 25% forman parte de la categoría de prioridad máxima, debido a que valor que se obtuvo fue igual o mayor al promedio más una desviación estándar.

Índice de correlación de Spearman

El resultado del índice de correlación fue 1. La escala indica que el índice de perturbación humana y el índice de prioridad de conservación tienen una relación fuerte y perfecta. Es decir que las actividades antrópicas en el Valle del Chota inciden directamente a la comunidad de aves.

Propuestas de conservación

Las medidas de conservación fueron establecidas en proyectos los cuales integran actividades y acciones propuestas para mitigar las actividades antrópicas identificadas en los hábitats estudiados y así evitar pérdida de biodiversidad de las especies de aves encontradas en el Valle Interandino del Chota.

Análisis FODA en el área de estudio

Proyecto 1. Educación Ambiental

Consiste en la capacitación de las comunidades del Valle Interandino del Chota, es decir: Chota, Carpuela, San Alfonso, Juncal y Pusir Chiquito. Tiene un enfoque tanto de difusión de la información recolectada en la investigación y la educación ambiental a la comunidad,con el fin de que la población del lugar participe de manera solidaria respecto al cuidado del ambiente.

Proyecto 3: Zonificación Ecológica

Es considerado como la principal estrategia de conservación in situ de avifauna ya que permitirá mantener un equilibrio entre las actividades antrópicas que se desarrollan en el valle del Chota y la conservación de la diversidad. Tiene como objetivo proteger los sitios prioritarios que constituyen sitios de refugio, anidación de las especies tanto residentes como migratorias del valle.

Proyecto 3: Avifauna del Valle Interandino del Chota

Se elaboró una guía ilustrada de las especies de aves que se registraron en el valle Interandino del Chota, con el fin de acercar a las comunidades sobre el conocimiento de la diversidad ornitológica presente y ayudar a fortalecer los servicios de turismo comunitario que ofrecen. La información utilizada para la elaboración de la guía se basó en información bibliográfica confiable, además de los datos obtenidos en la investigación referente a prioridades de conservación de cada especie.

Conclusiones

Las 56 especies identificadas en el muestreo representan el 88% del mínimo esperado (65 – 156sp.) de las especies registradas en otros países como Bolivia y Colombia que tienen estudios en valles secos.

De los 4 estimadores de riqueza no paramétricos utilizados, solo Boostrap se acercó más a los valores obtenidos en la investigación con una relación de 2 a 4 especies más en todos los sitios, mientras que Jacknife de segundo orden sobreestimó los valores determinando hasta 16 especies más a las observadas.

Los impactos severos al ecosistema fueron: mal manejo de los desechos sólidos, remoción de la vegetación nativa, uso de agroquímicos, erosión de las terrazas fluviales del río y presencia de monocultivos.

La correlación de Spearman permitió conocer que las actividades antrópicas que realizan las comunidades en pro de su desarrollo, influyen de manera directa sobre la diversidad de aves presentes en el valle interandino del Chota.

Los resultados obtenidos pueden ser utilizados como guía en diferentes actividades de investigación o de manejo ambiental y contribuye con un registro de las aves que se distribuyen en los hábitats estudiados (Vegetación xérica, áreas cultivadas y ribera y llanura de inundación), para que pueda ser utilizado como referencia de la avifauna en ambientes intervenidos por el ser humano.

Recomendaciones

Realizar el inventario y estado de la conservación de la diversidad ornitológica, con el fin de aportar con registros de nuevas especies que no hayan sido incluidas en la investigación presente.

Emplear nuevos métodos de registro de especies de aves, que incluya captura, conteo, reconteo, anillamiento con el fin de obtener una muestra más verídica de la población de aves existente.

Incluir más variables en el cálculo del índice de prioridades de conservación, como el estado reproductivo o analizar la dieta de las especies, con el fin de emplear datos con mayor exigencia en la ecología de las especies y obtener una mejor priorización de conservación.

Ampliar el área de estudio, incluyendo ecosistemas de diferente gradiente de conservación e involucrar a los actores sociales para que se implementen los proyectos propuestos y de esta manera conservar la diversidad ornitológica del Valle Interandino del Chota.

 

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